Miguel creció entre músicas del mundo, ensayos de orquestas pachangueras, corales polifónicas y arropado además por los cantares de la guitarra flamenca de su padre, quien se encargó también de cumplir la tradición gitana esa que dice que si un patriarca le corta las uñas a un bebé, le transmite el“duende” artístico. Con 30 años, el mayor de los Antílopez conserva su corazón de niño y esa curiosidad que le mueve a preguntarlo todo, a descubrir y a crear para sorprender a sus mayores. Su composición está llena de frescura mientras los temas que trata ahondan cada vez más en los problemas sociales y personales de todos.
+ Leer más >Nacido en Isla Cristina (Huelva) un 20 de octubre allá por el año 82, vivió su primera “gira musical” con tan sólo 9 años, cautivando a los presentes con su voz de angelito en los coros parroquiales. Nunca tuvo sentido del ridículo y eso le ayudó a desarrollar una capacidad teatral que se volvió escenario de su cantar. Toda influencia era poca en los 90 para este autodidacta que encontró en la guitarra española un apéndice más de su cuerpo, con el que enseñaba arpegios a Miguel y con el que hoy compone desde coplas y tanguillos hasta polkas rusas.
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20 May 2012-22:30
Si se tratara de hacer retórica, podríamos decir que Antílopez “es la simbiosis de las dos caras de una moneda, unidas por el mismo canto, por la música”, pero este dúo de artistas va mucho más allá de la voz y las guitarras que llegan a nuestros oídos. No se trata únicamente de un espectáculo audiovisual que nos devuelve por momentos al teatro o incluso a los orígenes del carnaval, del flamenco o de la infancia, Antílopez constituye una filosofía que desde un solidario y cariñoso respeto, critica humorísticamente los puntos débiles de esta sociedad y de estos tiempos tan precarios en los que volamos, corremos y nadamos sin parar.